Exposiciones en el Chopo
| Fábula de dos conflagracionesColectiva. Estampa y pintura Si hemos de conmemorar nuestras dos Revoluciones, que conlleve un compromiso con las mujeres y hombres que lucharon para tener derechos; si algo ha de celebrarse, deberá ser la memoria –esa “provechosa compañía” como dice Carlyle– de los caudillos identificados con la representación de las demandas de una sociedad a la que se le conculcaba su bienestar, de quienes lograron, al clamor de los tiempos, identificar los modelos del espíritu de la historia para transformarla. Aunque se pretenda colgar los ribetes de olvido y distractores de pirotecnia a las dos grandes Revoluciones de México, nuestro deber es recordarlas y no traicionar la memoria, de aquel aluvión luchador insurgente y revolucionario, que tuvo aun un reto mayor, un trabajo más complicado: construir y desarrollar en paz a la nación que consagró sus penurias y desvelos. Nos corresponde vigilar y defender lo logrado, mantener presente en la memoria y saber que siempre es posible recuperar derechos y crear otros que signifiquen progreso social. Esta exposición manifiesta tal reclamo. Los aluviones y aceptación de nuestra diversidad de Rubén Ángeles en su estudio “Revuelta…”, nuestro espejo que es “La primera derrota de Hidalgo” de José Antonio Farreras; los niños de Beatriz Santoyo; Carmen Chami con sus soldados de plástico; el heroísmo de un caído, “Así sucedió” de Elvira Sarmiento; Natasha Gray nos invita a romper el alambre de púas para dejar de ser testigos; y Sandra del Pilar nos avergüenza al transportarnos bajo la mirada de incredulidad inquisitiva de Zapata. Hagamos caso a Alejandra Zermeño para evitar a toda costa las estrategias del olvido empoderando las de la memoria. Gerardo López Luna Galería Sur Hasta el domingo 10 de abril | Alejandra Zermeño, 31: Estrategias de la memoria, 2010, Políptico, modelado y vaciado en resina y espuma de poliuretano |
| Jardín de Invierno. El micropop en el arte contemporáneo japonés Multidisciplinaria. Curaduría: Midori Matsui Esta exposición explora las tendencias, clandestinas pero significativas, del arte contemporáneo japonés, compartidas por una generación de artistas que cumplieron la mayoría de edad en los noventa, que si bien se conocen por la gran diversidad de sus metas y técnicas, comparten algunos acercamientos y actitudes hacia el arte y el mundo contemporáneo. La exhibición explora las posibilidades de una expresión artística “modesta” pero fresca que, iniciando en la “pobreza” utiliza la condición de necesidad, detalles insignificantes y fenómenos efímeros, para transformar la vida cotidiana en una experiencia rica, convirtiendo el estado escaso y clandestino de su producción en un trampolín para la alegre liberación de la imaginación.Micropop es una palabra inventada por el crítico y curador Midori Matsui, que resume una doble meta artística: 1) refrescar la percepción de la realidad más allá de los rígidos marcos de los roles sociales, la clase, el género o la nacionalidad, para lograr la libertad de la imaginación y 2) reutilizar el conocimiento, de cosas y ambientes preexistentes para lidiar con las exigencias inmediatas de la vida. Para lograr tales metas, el micropop: 1) acumula fragmentos para crear un nuevo grupo de cosas e imágenes, con el fin de revelar una nueva perspectiva o una nueva forma de realizar una acción efectiva y 2) inventa juegos, contextos y usos para cosas y lugares que se aprecian oscuras, pasadas de moda o banales, para crear un espacio flexible de comunicación. Los artistas que comparten la tendencia micropop iniciaron su práctica artística a finales de los noventa y principios del dos mil; experimentaron los resultados negativos de la globalización en su etapa de adultos jóvenes, incluyendo la recesión económica, los desastres naturales, así como varios tipos de crímenes violentos causados por la reorganización política de las nuevas religiones; la difusión de la red medio ambiental y la creciente desigualdad social creada por las políticas neoliberales. En consecuencia, creen poco en el progreso de la sociedad, la visión teológica o las metas de éxito material y fama. Sus expresiones parecen modestas y anónimas, utilizan materiales baratos o desechables y adoptan con frecuencia métodos de dibujo y video, “fáciles de lograr”. No obstante, transforman los detalles cotidianos, en apariencia insignificantes, los edificios pasados de moda y los lugares banales suburbanos, en experiencias estimulantes, mediante la combinación de cosas heterogéneas y un nuevo contexto en que las cosas caducas cobran nueva vida. El título Jardín de invierno, contiene dos significados opuestos. Significa un “jardín desolado en invierno”. No obstante, entendida como frase, “jardín invernal” significa invernadero. Esta coexistencia de significados opuestos dentro de una sola expresión, plasma la paradoja central de la exhibición. El significado que evoca “un lugar desolado, donde todo parece estar muerto”, representa la dificultad de la vida contemporánea, abrumada por la depresión económica, la estandarización del medio ambiente y la desaparición de las culturas locales, como resultado de la globalización. Por su parte, la imagen de invernadero alude a un espacio a escala, un ambiente cerrado, que alberga plantas, insectos, aves, e incluso, la perpetua actividad de los microbios dentro de la tierra, que constituye las ricas y diversas capas de la vida. Midori Matsui Hasta el miércoles 2 de marzo | ChimPom (イケてる人達みたい01).2008.DVD, c-print© 2008 ChimPom Courtesy of Mujin-to Production, Tokyo |
Tomohiro Yasui Los Kami-Robo son robots luchadores de papel, de aproximadamente 15 a 20 centímetros de alto. Tienen articulaciones en los hombros, caderas, codos, rodillas, muñecas y tobillos, que les permiten moverse libremente y sin complicaciones. Están diseñados para luchar. Tómalos en tus manos y descubre lo feroz y hábilmente que pueden luchar. Si quedan heridos, son inmediatamente reparados y regresados al cuadrilátero a pelear hasta el amargo final. Esta no es una delicada colección hecha a mano que requiera de un cuidado especial. Desde 1982, más de 400 Kami-Robo han sido creados por Tomohiro Yasui. Madroneck Fighter, el primer Kami-Robo, se mantiene en óptimas condiciones y es un entusiasta contendiente en el cuadrilátero. Cada Kami-Robo tiene un nombre y una personalidad bien definida. A medida que luchan, se forman y destruyen amistades y alianzas. El sendero de confianza y traición revela la historia dinámica de la lucha Kami-Robo. Al mismo tiempo, el carácter de cada luchador se hace evidente con cada encuentro. Algunos son machos, algunos tímidos, algunos perspicaces, algunos testarudos… Dentro y fuera del cuadrilátero, los luchadores tienen vidas e historias que contar. En los cerca de treinta años que los Kami-Robo han estado luchando, las organizaciones han ido y venido, lo que ha forzado a los luchadores a reagruparse y formar nuevas coaliciones. Echa un vistazo a las vidas de los luchadores de Yasui y observa un reflejo de la realidad, ya que su mundo tipifica la vida real. Yasui creó cada uno por el simple deseo de jugar con ellos. No fueron creados para ser mostrados a otras personas, en realidad no pueden ser llamados obras de arte y no tienen un valor comercial. No obstante, el mundo Kami-Robo está lleno de una intensidad y un disfrute con el que todos se familiarizan. Kami-Robo World Los Kami-Robo que son luchadores profesionales tienen la limitación de estar pensados para la lucha libre profesional, y por lo tanto están creados pensando que tengan un buen equilibrio entre una estructura que resista movimientos violentos y un atuendo con aspecto vistoso. Por el contrario, los Kami-Robo que no se dedican a la lucha libre profesional no tienen limitaciones en su forma, y los ornamentos y materiales se pueden elegir libremente. Yasui comenzó creando y jugando con los Kami-Robos hace 33 años. El impulso de crear y diseñar no es el único elemento tras el perdurable compromiso de los Kami-Robo. También es un ardiente fanático de la lucha profesional y el arte pop. Armado con un buen sentido del humor, es capaz de tejer estos intereses para crear el mundo Kami-Robo, creando el armazón del cual figuras simples emergen en gigantes de papel envueltos en deslumbrantes dramas. De día, Yasui se gana la vida como un renombrado creador de moldes para personajes animados de televisión, figuras plásticas coleccionables, muñecos y juguetes que se incluyen en las cajas de chocolates y dulces en Japón. 1982 Comienza la creación de Kami-Robo. 2005 Kami-Robo Expo 2005 en PARCO en Tokio, Hiroshima y Nagoya.Kami-Robo Entertainment Show en Korakuen Hall, Tokio. 2006 Kami-Robo Expo '06 en el Instituto de Arte Contemporáneo, Londres. Art and Design Store Exhibition en Roppongi Hills, Tokio. Kami-Robo Fight! Maoh vs Blue Killer en Omotesando Hills, Tokio. 2007 Kami-Robo Expo at COM COM en FukushimaKami-Robo Fight at Comic 20 Convention en San Diego, CA, EE.UU. Art and Design Store Exhibition en Roppongi Hills, Tokio 2008 Tomohiro Yasui Kami-Robo Exhibition en Trans Pop Gallery, KyotoTomohiro Yasui Kami-Robo Exhibition en Shop btf, Tokio 2010 Kami-Robo Exhibition en BIG BANG, OsakaKami-Robo in Kawai-Juku en Art Space NAF, Aichi visita: www.kami-robo.com/chopo Galería Central Hasta el lunes 21 de marzo | |
Quiebre Escultura de Federico Silva En el marco de la conmemoración de los 100 años de la Universidad Nacional Patio Frontal Hasta el domingo 1 de mayo | Fragmento. Federico Silva. Cuatro tecalli. Piedra de tlalmimilolpa. 2000. |
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100 años de pintura en la Universidad Nacional En el marco de la Conmemoración por los 100 años de la Universidad Nacional Colectiva de Pintura Curadora: Emma Cecilia García Muestra de artes visuales que destaca el prominente papel que la Universidad ha jugado en el desarrollo de la plástica nacional. Galería Helen Escobedo Hasta el miércoles 9 de febrero | Manuel Felguérez Sin título. 1977. Óleo sobre tela Colección: Patrimonio Universitario |
Echar raíces Intervención gráfica e instalación de Nieves Torralba Jardines del Museo Hasta el domingo 13 de febrero Patrocinio |
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